sábado, 20 de julio de 2013

Yes, we Spain is different


Carlos Latre es sin lugar a dudas el mejor imitador nacional que existe, y si algo resulta más increíble que la cantidad de personajes que llegan a aparecer encima del escenario, es la actualización constante que ha sufrido la obra según las circunstancias, sin que esta se note forzada. La política y actualidad están a la orden del día, con la sátira siempre presente; a su vez, tiene una parte musical considerable, hecho que confirma que las dotes de imitación e interpretación del actor van más allá. No es de extrañar que haya formado en dos ocasiones, conformando a mi juicio el mejor miembro, parte del jurado del programa Tu cara me suena.


En el mundo del cine también ha hecho sus pequeñas aportaciones: como actor aparece en Torrente 3: el protector, y ha doblado al mismísimo Garfield, todo y que el listón estaba totalmente inalcanzable con la voz en versión original del excepcional Bill Murray. Le he preguntado si alguna vez había intentado imitarse a sí mismo, es decir sobreactuar, me ha dicho que no le sale.


¿Rechacen imitaciones?

viernes, 19 de julio de 2013

Enriquecido


Enrique San Francisco no necesita presentación: su fama le precede. Al igual que no sorprende que mientras hace el monólogo se tome una cerveza, tampoco lo hace el hecho de que haya tenido que salir en silla de ruedas debido a una caída reciente; él es así, y quien va a verle es porque le conoce bien. Ha sido una hora intensa y sin pausa de pura sabiduría, aunque la duración ha sido más breve de lo esperado, el cinismo e ironía concentrados de los que hace gala han hecho que valga la pena. Es un personaje que tiene el gran privilegio de conseguir hacer reír con su mera presencia, el abrir la boca es el punto final y la confirmación de lo inevitable: no creo que nadie se lo quisiera encontrar en un funeral. Me ha mantenido sonriendo hasta al final, cuando al salir con la silla de ruedas y apoyarme en ella para hacerme la foto, me ha preguntado mientras me acariciaba el pelo si quería una para mí para estar más cómodo.


Sin remedio.